Al teléfono, Clara López cuenta cómo mejorar las condiciones laborales de los maestros

El Espectador

La fórmula vicepresidencial de Humberto de la Calle habló con el ciudadano Gustavo Avendaño. Habló de la realidad que enfrentan muchos profesionales por la falta de oportunidades.

La candidata a la vicepresidencia Clara López Obregón aceptó el #RetoDeLos10Minutos y conversó con un ciudadano que le planteó preguntas relacionadas a la educación, la cohesión social y la escasez de oportunidades laborales.

“Cuando uno tiene hijos, se preocupa más por lo que es el futuro de ellos y no el de uno” fueron las palabras de Gustavo Avendaño al dirigirse a Clara López y explicarle su preocupación por ciertos aspectos de la actualidad nacional.

Para empezar, compartió su insatisfacción con la realidad a la que se enfrentan muchos colombianos que, pese a gozar con determinados conocimientos y un título profesional, tienen que desempeñarse en un ámbito laboral muy distinto al de su preparación debido a la falta de oportunidades.

Respecto a esto, la formula vicepresidencial de Humberto De La Calle admitió que el modelo económico del país carece de las condiciones para satisfacer las exigencias de los ciudadanos. Agregó que el proceso de paz contempla la creación de muchas oportunidades de trabajo, pero que, antes que nada, es primordial salvaguardarlo para que todo lo pactado pueda cumplirse.

Más adelante, Gustavo, quien vive en Zipaquirá y es padre de un niño de dos años, se quejó sobre la falta de cohesión social del país. Según él, existe un individualismo reinante en Colombia que impide que nos ayudemos unos a otros.

López atribuyó esta ausencia de empatía con los demás a la falta de fortaleza en lo público. Explicó que para que una persona se ponga en los zapatos de otro es necesario reconstruir el tejido social y ejercer una ciudadanía en función de lo colectivo.

Por último, la calidad de la educación, tanto pública como privada, sería cuestionada por Gustavo que, después de narrar una anécdota de un familiar, afirmó tener la percepción de que varios docentes han perdido su interés en la enseñanza.

La exministra de Trabajo salió en defensa de los maestros y aseguró que no se debía caer en generalizaciones de ese estilo. Añadió que muchos profesores disfrutan enseñando y que la sociedad tiene una deuda con ellos ya que debe aprender a valorarlos.

La charla acabaría con ambos interlocutores agradeciéndose mutuamente por el tiempo y demostrando que es posible combatir la apatía electoral y la polarización mediante el intercambio respetuoso de ideas.

De hecho, justo antes de colgar, López dedicó unas últimas palabras a Gustavo:

“Esta conversación ha sido muy estimulante. Su visión y su manera de abordar las problemáticas de forma tan constructiva le demuestra a uno que la ciudadanía activa si puede cambiar a Colombia”.

 

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