Golpe judicial en Ecuador: ordenan prisión preventiva para Rafael Correa; Estado de Derecho queda sometido a pacto de élites

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Cronicón.net

Todo hace parte de un libreto orquestado por el gobierno felón del mandatario Lenín Moreno Garcés, quien antes de posesionarse de la Presidencia del Ecuador el 24 de mayo de 2017, ya había pactado con la mafiosa derecha, cuyos impresentables líderes arruinaron a esta pequeña nación andina por décadas. Por ello no es de sorprenderse que la Corte Nacional de Justicia de Ecuador ordenó la prisión preventiva este 3 de julio para el expresidente Rafael Correa Delgado por su supuesta vinculación en el intento de secuestro del exasambleísta de ultraderecha Fernando Balda, en Colombia, en el año 2012.

Luego que la Fiscalía General pidiera la prisión preventiva, la Corte Nacional de Justicia, (ambas instituciones cooptadas por el gobierno de Moreno Garcés), aceptó la solicitud para pedir a Interpol el arresto y la extradición del exmandatario ecuatoriano.

Correa se presentó el pasado lunes 2 de julio ante el Consulado de Ecuador en Bélgica, país donde reside, para notificarse de una medida cautelar impuesta el pasado 18 de junio.

En reiteradas oportunidades, Rafael Correa ha asegurado que no poseen ninguna prueba para vincularlo con el caso Balda.

A través de su cuenta de Twitter, Correa aseguró que la situación con respecto a este caso “es cuestión de tiempo”.

Rafael Correa

@MashiRafael

Fiscal puesto a dedo, vinculación sin ninguna prueba, jueza que se allana al desacato de la Asamblea Nacional, medida cautelar imposible de cumplir, etc.
¿Saben cuánto éxito va a tener esta farsa a nivel internacional?
No se preocupen, todo es cuestión de tiempo.
¡Venceremos!

Fiscalía Ecuador

@FiscaliaEcuador

ATENCIÓN| Fiscal #PaúlPérezR solicitó la prisión preventiva en contra del expresidente Rafael C. por incumplimiento de medida cautelar de presentación periódica ante @CorteNacional. Pidió que se notifique a Interpol mediante difusión de alerta roja para su captura y extradición.

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Reacciones

Ante este nuevo caso de guerra judicial (lawfare) que se presenta en Latinoamérica, tras el encarcelamiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, los procesos contra las también exmandatarias Dilma Russeff y Cristina Fernández de Kirchner; el encarcelamiento sin pruebas contundentes del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glass, las reacciones de analistas internacionales sobre este burdo montaje del gobierno de Moreno Garcés, no se han hecho esperar.

Para el economista español Alfredo Serrano Mancilla, director del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), lo que se ha producido es un “golpe judicial en Ecuador”. En su cuenta de Twitter manifestó que con la orden de prisión preventiva contra Correa, el Estado de Derecho en ese país “queda sometido a un pacto de élites”. Agregó que el gobierno de Moreno y sus camarillas “fueron muy lejos; al mismo nivel de lo que hacen contra Lula y Cristina de Kirchner; pero no necesitaron ganar elecciones ni dar golpe parlamentario. ¡Goodbye Democracia!”

Por su parte, el periodista y exvicecanciller Kintto Lucas de origen uruguayo y nacionalizado en Ecuador, publicó en sus cuentas de las redes sociales:

“Una cosa es discrepar políticamente con Correa. Discrepé y renuncié a su gobierno en el momento necesario. Lo critiqué también. Pero esta persecución que se montó contra él, en un caso judicial que causa risa a nivel internacional, es una vergüenza para Ecuador y América Latina”.

La diputada y expresidenta de la Asamblea Nacional del Ecuador, Gabriela Rivadeneira se pronunció en Twitter:

Entre tanto, el politólogo argentino Atilio Boron escribió en su cuenta de Twitter:

“LENIN MORENO, nuevo capítulo para agregar en la HISTORIA UNIVERSAL DE LA INFAMIA de Borges: ‘preventiva’ para Correa, preludio de devolución de base de Manta a EEUU y entrega de Assange. Todo pedido por la Casa Blanca en reciente gira de (Mike) Pence”.

La docente universitaria Luciana Cadahia, actual profesor de Filosofía de la Universidad Javeriana de Bogotá, expresó:

“Qué payasada lo que está sucediendo en Ecuador. Rafael Correa, con sus aciertos y desaciertos, le ha dado autoestima y dignidad a un hermoso país ninguneado por unas élites acomplejadas y arribistas”.

¡Preso o muerto!

También la escritora y cantautora ecuatoriana Marisol Bowen, publico el siguiente mensaje en las redes sociales:

El fiscal Paúl Pérez solicitó la prisión preventiva para Rafael Correa, lo que la jueza Camacho aprobó, y pidió que se notifique a la Interpol mediante alerta roja para capturarlo y extraditarlo a Ecuador.

Correa cumplió con la presentación en el Consulado de Ecuador en Bélgica, porque el derecho le asiste. Si Correa venía, igual en ese mismo instante hacían el cambio de medidas cautelares por la prisión, el guion estaba escrito.

El hombre que cambió la historia de la patria y nos devolvió la dignidad, hoy es tratado como un vulgar delincuente.

Esto ya es cuestión de pueblo. No nacimos para ver impávidos la injusticia más aberrante de la historia… ¡Es ahora o nunca!

Precisamente, hace pocos días, Bowen en un artículo de opinión publicado en este portal periodístico (https://bit.ly/2lPzc6O) que lleva por título ¡Preso o muerto!, explicó en forma detallada en qué consiste la persecución política contra el exmandatario y líder de la Revolución Ciudadana que generó cambios sustanciales en la patria de Eloy Alfaro durante la década que gobernó.

Apartes de la columna de Bowen son los siguientes:

Rafael Correa no es solamente el líder emblemático de un cambio de historia, el político ecuatoriano más influyente de las últimas décadas, el enemigo invicto de la partidocracia y la esperanza misma del pueblo en resistencia. Es parte de los líderes latinoamericanos víctimas de la judicialización de la política bajo el guion del Lawfare, es el talón de Aquiles de las más perversas intenciones ¡de un gobernante sin entrañas!

De ahí debemos partir para entender que es irrelevante cuánta razón tenga la razón, en el Ecuador de hoy, ¡la ilegalidad campea!

Han intentado culpar a Correa de cuanto delito se les ha ocurrido, logrando vincularlo ilegalmente en un juicio penal sin pies ni cabeza. Una acusación particular que luego fue convenientemente direccionada a Correa por el supuesto secuestro que no fue secuestro de Fernando Balda, entonces prófugo de la justicia. Sin una sola prueba que vincule a Correa al caso, con cheques que no fueron emitidos por la Presidencia de la República sino por la policía, con los testimonios de quienes tampoco tienen pruebas de lo que dicen, con un “testigo”, Chicaiza, que fue sacado de la cárcel y llevado sospechosamente a la Fiscalía, sin notificar a las partes, y con la “prueba” de una supuesta llamada de Correa que Chicaiza no puede probar porque el chip ¡terminó en la basura!

Para hacer posible el entramado más burdo de la historia, tuvieron una Asamblea que se lavó las manos por no contar con los votos que habría querido, una jueza que vincula a Correa en lugar de actuar apegada a derecho e insistir a la Asamblea que resuelva como la Constitución indica, con un fiscal acusador puesto a dedo por un también puesto a dedo Consejo de Participación Ciudadana, imponiéndole a Correa, como medida cautelar, presentarse cada 15 días pero no en su país de residencia (Bélgica) sino en Ecuador, lo que humanamente es imposible pero infamemente necesario porque al no poder cumplir con la medida cautelar, automáticamente le dictarán orden de prisión.

Más allá de la ilegalidad que, de darse, internacionalmente rayaría en el ridículo, podemos suponer que una vez preso y sin seguridad, con ayuda de los vientos del norte, lo más vil podría ser posible. Esto considerando también que posiblemente la traición de Lenín Moreno es más vieja que la que se coció en Ginebra. Solo necesitamos remontarnos al 30S, el fallido golpe de estado, donde un grupo de policías “mal informados” secuestró e intentó asesinar a Correa. Entonces Moreno era Vicepresidente. Si el plan se consumaba, ¿quién asumía la Presidencia?

Al respecto, el 6 de octubre de 2010, Moreno indicó en una entrevista a diario El Clarín de Argentina, que en la revuelta del 30S le llamaron a preguntar si iba a asumir el cargo de Presidente y admitió que recibió propuestas para derrocar a Rafael Correa, mientras éste permaneció once horas recluido en el Hospital de la Policía, pero no directas de los sectores que estaban sublevados, sino más bien las de la típica persona que no está de acuerdo con el Presidente de la República. La cuestión es que esas personas, las que no estaban de acuerdo con Correa, son los nuevos aliados de Moreno.

Correa sigue siendo un peligro inminente para los bendecidos por la traición, neutralizarlo o asesinarlo hoy les resulta más fácil, solo necesitan una cosa ¡meterlo preso!