La ‘rusofobia’

Por Diego Otero Prada

La ‘rusofobia’ utiliza mentiras de toda clase (fake news) para justificar acciones terroristas contra Rusia y sus aliados.

Estados Unidos, Francia e Inglaterra, tres países imperialistas y colonialistas, están desesperados porque Rusia les está ganado  en todas partes, y hoy especialmente en Siria, país que después de  la Primera Guerra Mundial cayó bajo el dominio francés como el Líbano, e Irak para Inglaterra.

Ya lograron destruir a Irak, Líbano y Afganistán. Ahora lo están haciendo con Siria y Yemen. Pero se les ha metido Rusia e Irán y andan locos  junto con Israel para derrotar a Assad y dividir el país entre ellos y los feudales del Golfo Pérsico.

Hace siete años cuando comenzó la oposición armada extremista islamista nadie daba más de un año de vida al gobierno de Assad. En realidad el gobierno sirio estuvo a punto de colapsar pero la intervención rusa e iraní cambió la situación y poco a poco fueron revirtiendo el escenario en tal forma que en abril de 2018 el vencedor es Assad.

Rusia sacó experiencia del desastre libio al aceptar en el Consejo de Seguridad el apoyo a un corredor aéreo humanitario que fue utilizado por los colonialistas franceses e ingleses para derrocar al gobierno laico y avanzado de Kadafi.

A los extremistas islamistas y a los feudales de Arabia Saudita, Bahréin y Emiratos Árabes no les gusta el régimen de Assad porque es laico, las mujeres se visten como quieran, es prohibido utilizar la sharia, hay separación de la iglesia y el estado, hay libertad religiosa, educación gratuita, salud, en fin, es un gobierno progresista. Y a los  colonialistas tampoco les agrada porque es un mal ejemplo a seguir en otros países de la región y eso no se puede permitir. Mejor tratar con esos jeques feudales, atrasados y asesinos que les compran armas.

El día viernes 13 de abril se produjo un ataque a Siria, ilegal, asesino y terrorista sin  ninguna justificación. Utilizaron un falso ataque de armas químicas del cual no hay ninguna prueba, haciendo uso de un  montaje  creado por la inteligencia británica. Ya sabemos todas las mentiras que se han dado para justificar ataques contra países soberanos, como el famoso de la existencia de armas de destrucción masiva inventado por los genocidas Bush, Aznar y Blair.

Hay que denunciar este atropello imperialista provocado por un loco extremista de derecha que rige los destinos de un gran país como son los Estados Unidos, que no se entiende como el pueblo americano ha votado por este bufón peligroso, mentiroso, mujeriego, ignorante y bravucón, pero que no se puede subestimar porque puede llevar al  mundo  a la catástrofe.

Sorprende el apoyo del supuesto centrista Macron de Francia que esté tan dominado por el loco de Washington, de un país con una gran tradición revolucionaria y democrática. Como hace falta Charles de Gaulle que nunca se  plegó a los intereses de los Estados Unidos o de Chirac que se opuso a la aventura de Irak con su excelente ministro de relaciones exteriores Villepin. Infortunadamente llegaron al poder en Francia después el aventurero Sarkozy de Libia, el flojo y social liberal de Hollande y ahora el centrista de derecha Macron, el presidente de los ricos, que está dedicado a atacar todas las conquistas sociales del pueblo francés. Por eso es el favorito de las élites y de los centristas de todo el mundo, y por supuesto del establecimiento.

Y qué decir de  otro presidente  traidor, el señor Santos, que en la reunión de presidentes en Lima se acercó al Vicepresidente de los Estados Unidos, el señor Pence,  para hacerle conocer el apoyo del gobierno colombiano al ataque a Siria. Qué vergüenza la del presidente colombiano, un verdadero lambón, un ganador del premio Nobel de Paz defendiendo la guerra, presidente de uno de los peores gobiernos de Colombia, que hizo la paz pero no ha sabido manejar los acuerdos.

Dios salve a Colombia y no quedemos en las manos de Vargas Lleras, el  clientelista, o de Duque el títere del hombre de los falsos positivos, de las interceptaciones telefónicas y creador de las Convivir.

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