Retorno a la “narcotización” de las relaciones EU-Colombia, principal consecuencia de la visita de Iván Duque a Washington

77

Por Consuelo Ahumada Beltrán / Cronicón.net

Un balance de la primera visita como Presidente electo de Iván Duque Márquez a Estados Unidos muestra lo siguiente:

  1. Ratificación de lo que se ha llamado la vuelta a la “narcotización” de las relaciones entre los dos países. En contra de toda evidencia empírica, Duque asume que el incremento en los cultivos de uso ilícito, mucho mayor en las cifras de EEUU que en las de la ONU, es responsabilidad principal de Colombia y no del fracaso demostrado de muchos años de la política antidrogas de los sucesivos gobiernos de la Casa Blanca. Por lo tanto, Colombia seguirá fumigando con glifosato, a pesar de los daños a la vida y salud de las comunidades y al medio ambiente. Recordemos que es el único país del mundo que lo ha hecho en las últimas décadas. Estudios avalados por la ONU han ratificado que el glifosato es un cancerígeno potencial. Esto es además un nuevo atentado contra el acuerdo de paz.
  2. Visita a la banca internacional para garantizarle que el país seguirá cumpliendo a fondo con todos los compromisos de la agenda neoliberal: más ajuste fiscal y reducción del gasto público, reforma pensional y laboral, reducción de salarios y mejores condiciones para los inversionistas extranjeros.
  3. Pleno compromiso y coincidencia con la agenda de seguridad en América Latina de la extrema derecha fascista que Donald Trump encarna con tanto orgullo. Duque se reúne con Mike Pompeo, secretario de Estado, Marco Rubio, senador líder de ese sector y Luis Almagro, secretario de la OEA, entre otros personajes nefastos, y se compromete a radicalizar la política exterior contra el gobierno de Venezuela y los presidentes alternativos que todavía sobreviven. Duque propone también acabar con Unasur y reforzar el viejo sistema interamericano, centrado en la OEA y manejado por Estados Unidos.
El presidente electo de Colombia, Iván Duque posa con el diligente agente de Washington, Luis Almagro, secretario general de la OEA.

Frente a semejante panorama tan regresivo en cuanto a la política regional e internacional que se anuncia con el nuevo gobierno que se estrena el próximo 7 de agosto, a los sectores democráticos de Colombia les espera el reto de continuar la lucha por la autodeterminación de la región y por la defensa y fortalecimiento de Unasur y propiciar que el pueblo venezolano resuelva su crisis sin intervención extranjera.