9 de marzo arcoíris de mujeres en Santa Marta

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Por Raquel María Bonilla Iguarán

Lo que empezó en diciembre de 2016 como una iniciativa de la ONG, Fundación Manos Limpias de hacer un encuentro nacional de mujeres dentro del más amplio espectro pluralista en la ciudad de Santa Marta en ocasión a la celebración del ‘Día Internacional de la Mujer Trabajadora’, ahora se logra concretar. Es así que este 9 de marzo, en el teatro José Vives Campo de Cajamag desde la dos de la tarde se realizará un acto unitario de género femenino por cuanto se congregaran mujeres de todas las regiones de Colombia, líderes o lideresas que en la historia reciente representan fracciones del sindicalismo, periodistas, de agremiaciones del comercio, artísticas y artesanales o bien, expresiones populares y/o ciudadanas, movimientos sociales, transgénero, fuerzas armadas, religiosas, trabajadoras sexuales, víctimas, cabezas de hogar, colectivos agropecuarios, o una raza, pueblo o cultura en particular sin distingo de color político o estirpe social, acorde con el arcoíris multicultural de Colombia.

Este encuentro de mujeres es ya un patrimonio inmaterial para todos que cuenta con el beneplácito de fracciones reconocidas de las centrales obreras, el apoyo institucional de entidades como: Ministerio de Trabajo; Caja de Compensación Familiar del Magdalena; Policía Metropolitana de Santa Marta; Policía Departamental del Magdalena; agentes regionales del Ministerio Público; sector privado y, el sí de la Alcaldía Mayor de la ciudad que no dudó en asumir el reto que Santa Marta con nombre de Mujer y dos veces Santa sea anfitriona de las I CUMBRE “Mujeres Trabajadoras Unidas por la Paz”.

Será una pasarela en convergencia de personalidades mujeres de la vida nacional como la actual ministra de Trabajo Clara López Obregón, la excogresista Piedad Córdoba, la exparlamentaria Gloria Inés Ramírez, la activista de derechos humanos Gloria Cuartas,  la representante de Voces de Paz en el Congreso de la República, Imelda Daza, la comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta, coronel Sandra Vallejo, y muchas más invitadas que van confirmando asistencia de acuerdo a su agenda personal, razón por la que el día del acto en Santa Marta será el 9 de marzo y no la fecha oficial mundial, que es, el 8 de marzo. Esta celebración tiene como antecedente internacional más remoto y convergente 1910, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas reunida en Copenhague, en el que se proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

¿Pero qué tan sugestivo resulta que este gran encuentro nacional se realice en Santa Marta? Para empezar, recordemos que fue en el Magdalena donde Petrona Yance y 800 mujeres apoyaron las valerosas luchas de los trabajadores agrícolas de las bananeras; en sus canastos cubrían con almojábanas las herramientas utilizadas para descarrillar los trenes que transportaban las tropas.

En una devastadora acción del estado colombiano para proteger los intereses de la United Fruit Company, los militares masacraron a más de 1.500 trabajadores el 5 y 6 de diciembre de 1928 en Ciénaga, cerca a Santa Marta; un hecho que fue registrado por el novelista magdalenense Gabriel García Márquez en su obra Cien años de soledad; exterminio de la clase trabajadora huelguista que sólo puede ser superado en nuestra América, tal vez, por la masacre de Chicago de 1 de mayo de 1886.

Lo que sí resulta definitivo en la región Caribe, según estudios del PNUD, es que en la mayoría de sus departamentos existen mayores desigualdades de logro entre hombres y mujeres que las que existen a nivel nacional. Sólo en Bolívar, La Guajira y Atlántico, las diferencias entre el IDH y el IDG son similares o están levemente por debajo al promedio nacional (0,013 puntos), siendo Magdalena el departamento donde se presentan las mayores diferencias (0,025 puntos), y por lo tanto, las mayores inequidades.

A propósito de las oportunas coincidencias para derrotar falacias antifeministas, el papa Francisco declaró el 16 de febrero de este año que “la mujer no está para lavar los platos” y agregó: “Es la mujer la que trae la armonía, la que nos enseña a valorar, a amar con ternura, y la que hace que el mundo sea una cosa hermosa”.