A Robledo no le alcanzaron los votos en Junta Nacional del Polo para convocar congreso extraordinario que lo elegiría candidato presidencial

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Pese a las múltiples artimañas desplegadas durante los últimos meses para lograr convocar la Junta Nacional del Polo Democrático Alternativo, el Moir, sector que lidera el senador Jorge Enrique Robledo, junto con su “socio” político el excongresista Jaime Dussán, no lograron su cometido de convocar un congreso extraordinario del partido, tras la reunión de esta instancia directiva realizada entre el 10 y 11 de diciembre.

En efecto, los seguidores de Robledo, tenían como propósito fundamental presionar a la Junta Nacional para que convocara el congreso extraordinario en el mes de enero de 2016 con el fin de que fuera proclamada su candidatura presidencial, y además, trazar la estrategia político-electoral con miras a las elecciones de 2018.

La aspiración de Robledo y el Moir se vio frustrada porque para ello necesitaban el 60% de la votación en la Junta Nacional del Polo y solamente alcanzó a rozar el 50%. Para manipular la Junta, acudieron a todo tipo de trapisondas como negarle la participación a los representantes de las minorías poblacionales y LGBT, habida cuenta que no votaban con ellos. Aunque no consiguieron el propósito, el Moir a través de las redes sociales ha desplegado una intensa actividad para convertir su derrota en victoria.

Tras la frustración de Robledo, el Moir y Dussán en la Junta Nacional que culminó de manera abrupta porque el bloque de Polo Paz (que integran las tendencias Polo Social, Vamos por los Derechos y Fuerza Común) se retiró por falta de garantías, se dieron a la tarea de redactar una declaración en representación de esta instancia directiva del Polo.

En dicha declaración pública que solo compromete al Moir pero que se toma abusivamente la representación y vocería d de la Junta Nacional, se reitera la retahíla que desde hace un años vienen repitiendo Robledo y sus corifeos. No dice nada nuevo. Se limita a señalar que el Polo Democrático está en la oposición al gobierno de Santos; que la ministra del Trabajo, Clara López, no representa a esta colectividad en el gobierno de Santos; que el partido tendrá candidato presidencial propio en los comicios de 2018; y que respalda el proceso de paz.

1991Con esa tautología, Robledo quiere hacer ver que las conclusiones de la Junta Nacional fueron un “éxito”, cuando lo único cierto es que la misma terminó abruptamente y no logró su propósito de convocar el congreso extraordinario que era la estrategia del Moir.

Polo Paz por la convergencia de izquierda

Las diferencias entre el Moir y el bloque de Polo Paz de las que hacen parte las tendencias del senador Iván Cepeda y de Clara López son tan hondas y prácticamente irreconciliables que la escisión en el Polo Democrático es un hecho.

Mientras Polo Paz viene propugnando desde 2014 la necesidad de trabajar por una amplia convergencia de los sectores democráticos y de izquierda en Colombia para respaldar los acuerdos de La Habana entre el Gobierno y las Farc, así como las negociaciones del ELN que están por comenzar en Quito, el Moir rechaza frontalmente tal posibilidad.

Robledo ha señalado que en su campaña presidencial no tienen cabida los sectores de izquierda, y por el contrario, hace un llamado, como lo reiteró en entrevista a María Isabel Rueda en El Tiempo, a los conservadores, liberales, de Cambio Radical y el Partido de la U para que lo acompañen.

Además, para el Moir la paz no es un punto nodal de su proyecto político. Respalda el  proceso de paz porque considera simplemente que es importante el desarme de la insurgencia, pero no ve en él las posibilidades de transformación social y modernización que se abren para la sociedad colombiana.

El pronunciamiento de Robledo tras la reunión de la Junta Nacional del Polo no es más que su discurso manido que viene haciendo desde la campaña de la segunda vuelta presidencial de 2014, cuando Clara López determinó respaldar la reelección de Juan Manuel Santos porque estaba en riesgo el proceso de paz. Desde entonces, las diferencias se han ahondado. Mientras la actual Ministra del Trabajo tiene una amplitud de miras y se mantiene en su propósito de generar un espacio amplio para la izquierda que le posibilite ser opción de poder, Robledo y su aparato, el Moir, buscan aislarse, y prefieren lanzar una candidatura presidencial que dada la realidad política y la coyuntura histórica del país, no deja ser meramente testimonial.