Buenaventura sigue en paro pese a represión, militarización y toque de queda

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La comunidad marchó el pasado domingo 21 de mayo en calma en el sexto día del paro cívico.

En efecto, miles de bonaverenses marcharon este domingo, en el sexto día del paro cívico, para seguir rechazando el olvido en el que los tiene en Gobierno Nacional.

“El pueblo no se rinde carajo” fue el lema con el que los ciudadanos salieron a las calles para exigir mejoras de infraestructura y celeridad en las obras para garantizar agua potable y salud a la población y, además, rechazar los actos de violencia que se han presentado en el puerto del Pacífico.

Luego de la jornada del pasado viernes en Buenaventura, en que el gobierno nacional se levantó de la mesa de concertación con el comité de paro, los líderes de la manifestación aseguraron que no se van a dejar provocar nuevamente por la policía para que no se justifique la represión pero tampoco se dejen de lado  las razones por las que están protestando desde hace más de una semana.

Según Manuel Bedoya, integrante del Comité del Paro Cívico, para vivir mejor y con dignidad en el territorio, la movilización del pasado 19 de mayo era absolutamente pacífica hasta que retiraron la fuerza pública de los locales comerciales, tan solo una hora después de que se levantara la mesa de concertación. Dejaron la ciudad sin policía y luego provocaron los desórdenes al enviar el ESMAD.

El balance que se conoce deja 80 personas detenidas, un joven asesinado y 2 menores de edad en delicado estado de salud por la acción de los gases que fueron lanzados indiscriminadamente contra la población. Según Bedoya es probable que los niños deban ser trasladados a Cali dado que su estado de salud no mejora y en Buenaventura no se cuenta con una institución de salud que pueda atender ese y u otro tipo de emergencias.

Toque de queda y militarización no detienen la movilización

Las Fuerzas Militares se encuentran en las calles de la ciudad, se reforzaron con más de 530 hombres, aseguró el comandante de la Policía, y ordenaron un toque de queda desde las 6 de la tarde. Sin embargo los habitantes se convocaron en una gran movilización pacífica y continuarán con las marchas el pasado domingo 21 de mayo.

Militarización y paramilitares persisten en Buenaventura

Una de las preguntas que desde hace más de una año se vienen haciendo los habitantes del Puerto más importante sobre el Pacífico colombiano es cómo en medio de una militarización tan fuerte se siguen presentando las extorsiones, vacunas y control del microtráfico y de los barrios por parte de los paramilitares.

La explicación la han dado los promotores del Paro Cívico que han afirmado que es claro que los paramilitares ya tienen el control, ya no se está dando una disputa por los territorios y por eso ya no se presentan las escandalosas muertes que pusieron al puerto en la vista de organizaciones de DDHH tanto nacionales como internacionales.

A estas alturas y en medio del control paramilitar se explica también el abandono estatal, puesto que los empresarios siguen interesados en los barrios de Baja Mar para los proyectos turísticos y de infraestructura que pretenden “embellecer el puerto”, “no les conviene o no les sirve que haya gente acá”, explica uno de los habitantes que se reserva su nombre por seguridad.

La situación de los habitantes de Buenaventura sigue siendo crítica y por ello han afirmado que se mantendrán movilizados, “con dignidad”  hasta que el Estado cumpla sus exigencias.

Ya son 1500 agentes de la policía y el ESMAD dispuestos a seguir matando gente.