Calificación sobre gestión de Peñalosa en picada: 77 de cada 100 personas creen que las cosas en Bogotá están empeorando

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El Espectador

El número de bogotanos que considera que las cosas en la ciudad van mal sigue en aumento, según Gallup. El nivel de desaprobación del alcalde Enrique Peñalosa bate todos los récords, su desfavorabilidad es del 75%.

Los proyectos e iniciativas que ha puesto en marcha el alcalde Enrique Peñalosa en Bogotá en casi año y medio de gobierno parecen no tener acogida entre los capitalinos. Según la más reciente encuesta de Gallup, 77 de cada 100 personas cree que las cosas en la capital están empeorando, frente a 18 que opina que están mejorando.

De acuerdo con los resultados del sondeo, realizado entre el 20 de abril y el 2 de mayo, mientras que en febrero pasado el 74% de los encuestados estimaba que las cosas iban por mal camino, en mayo ese porcentaje aumentó y se situó en el 77%. En contraste, el número de personas que considera que las cosas están mejorando se redujo al pasar del 19% al 18%.

Peñalosa, quien se encuentra ‘ad portas’ de un proceso de revocatoria, enfrenta además un altísimo su nivel de desaprobación que alcanza el 75%, idéntico al registrado en febrero pasado.

La muestra de Gallup revela también que, pasado un año y cuatro meses de mandato en la Alcaldía, Peñalosa es el mandatario con los niveles más bajos de aprobación entre los alcaldes de las principales ciudades del país.

El inicio del segundo periodo de Enrique Peñalosa en el Palacio Liévano no ha sido fácil. Múltiples encontronazos con sus detractores (especialmente con el grupo político de su antecesor Gustavo Petro), controversias por sus proyectos y sucesos que se salen de las manos de cualquier mandatario (inundaciones o accidentes), no han dejado que el primer año del burgomaestre se desarrolle como él pretende.

También están los escándalos por sus estudios, las crisis en salud, los muertos esperando ambulancias, los desplantes al Congreso, el exceso de uso del Esmad, los intentos por acabar actos culturales de tradición, y un largo etcétera que han tenido gran parte del año del alcalde en el ojo del huracán.