Carta de académicos, profesionales y artistas al presidente Santos

597

El Tiempo

75 firmantes piden ‘la implementación inmediata de los acuerdos’ con Farc y ‘no un pacto de élites’.

El “Foro de académicos, intelectuales, profesionales y artistas” le escribió al presidente Juan Manuel Santos una carta en la que le dice que la mejor vía para lograr la paz “es un consenso nacional y no un pacto excluyente de elites”, refiriéndose a la nueva fase de renegociación del Acuerdo de La Habana, tras el triunfo del ‘No’ en el plebiscito que puso en vilo el proceso de paz con las Farc.

Le ponen en evidencia que en las diversas y recientes movilizaciones en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, y otras regiones del país, la consigna ha sido “la aplicación inmediata de los Acuerdos de Paz”. Afirman que se deben hacer ajustes pero sin introducir nada que los contradiga, así como lo ha afirmado la propia guerrilla.

Entre los 75 firmantes está el reconocido académico francés Daniel Pecault; José Fernando Isaza, exrector de la universidad Jorge Tadeo Lozano; el poeta Juan Manuel Roca; el cineasta Lisandro Duque y Alfredo Beltrán Sierra, expresidente de la Corte Constitucional.

El texto de la carta es el siguiente:

Señor Presidente:

Usted ha apreciado las multitudes que han colmado las calles y plazas de Colombia en los días siguientes al plebiscito refrendatorio de los Acuerdos de La Habana, el 2 de octubre, al igual que lo hizo en vísperas de la movilización del 12 del mismo mes la artista Doris Salcedo, al extender el inmenso manto blanco matizado de cenizas con el que abrigó -con gran afecto- la Plaza de Bolívar.

En esas marchas y concentraciones, de igual manera que en todas las acciones generadas como respuesta al plebiscito -en ciudades como Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, y regiones como el Eje Cafetero, entre otras-, han participado centenares de miles de compatriotas procedentes de diversos medios sociales, culturales, étnicos y políticos, que han apelado a marchas del silencio convocadas por los estudiantes, el 5 de octubre, y a la de las flores, el 12 de este mes, organizada alrededor de representantes de los pueblos indígenas.

La más destacada y sonora consigna de esta vasta movilización popular ha sido “la aplicación inmediata de los Acuerdos de Paz”.

En la calle, señor Presidente, ya se manifiesta un amplio consenso en respaldo de los acuerdos, diferente al pacto del Frente Nacional instaurado en 1957, que puso fin a la violencia liberal-conservadora pero sembró la simiente envenenada de una etapa de nuevas violencias por las exclusiones y limitaciones a la democracia establecidas en la Constitución y las leyes.

Ese modelo de prolongación de violencias antiguas o recientes es al que deben poner término los Acuerdos de Paz logrados con tanto tesón. Ahora, es indispensable que, como ya lo ha aceptado provisoriamente la Delegación de las FARC en La Habana, se introduzcan elementos que fortalezcan y ajusten los acuerdos, a fin de asegurar su viabilidad política y su seguridad jurídica, desde luego, sin introducir nada que los contradiga y/o que afecte el logro básico de terminar la guerra y afianzar la paz con justicia social. Debe ser realmente un pacto del pueblo y un pacto de Estado.

Señor Presidente, quienes suscribimos esta cordial y respetuosa misiva estimamos que un consenso nacional –y no un pacto excluyente de elites-es la vía de construcción de un sistema político y social auténticamente democrático. La puesta en marcha de los Acuerdos de Paz aparece hoy como el paso fundamental en el proceso de construcción de un país más humano, más justo y socialmente más equitativo.

La búsqueda de la paz, en el contexto de conmemoración de los 200 años de nuestra República, requiere de consistentes acopios de grandeza. Lo exhortamos pues a no fallarle a esa convocatoria de nuestra historia y a continuar transitando con decisión en la ruta que Usted acogió con Indudable firmeza, desde 2010, como presidente de Colombia.

Nos anima también a hacerle llegar estas líneas el hecho de que los académicos de Noruega hubieran galardonado con justicia la persistencia suya señor presidente en el empeño de darle concreción a la voluntad de paz de la sociedad colombiana.

Al notificarse usted del otorgamiento del Premio Nobel de Paz lo dedicó a las víctimas y a todos los colombianos, sin distinción. Permítales entonces, señor Presidente, a esas víctimas y a todos nosotros, compartir tan alta distinción en un momento en el que como nunca antes las miradas de la Comunidad Internacional están puestas en Colombia.

Bogotá D.C., octubre 20 de 2016.

Theotonio Dos Santos

Marc Chernick

Daniel Pecaut

Medófilo Medina

Marco Palacios Rozo

Víctor Moncayo

José Fernando Isaza

Alfredo Molano B

Alpher Rojas C

Rocío Londoño B

Ricardo García D

Francisco Leal B

Ricardo Sánchez Á

Carlos Becerra

Alejo Vargas V

Jaime Arocha

Daniel García-Peña

Alfredo Gómez M

Lisandro Duque N

Olga Lucía González

Juan Manuel Roca

Jaime Zuluaga N

Fabio López de la R

Armando Borrero

Mauricio Archila

Consuelo Ahumada

Libardo Sarmiento A

Humberto Molina

Francisco Barbosa

Blanca Valle Zapata

Constanza Vieira Q.

Ángel María Guarnizo

Gustavo Pérez R

Alfredo Beltrán Sierra

Gelasio Cardona S

Edgard Moncayo J

Luis I. Sandoval

Luis Fernando Medina

Pedro Santana

Carlos A. Velandia

Ricardo Bonilla G

William García R

Julio Silva Colmenares

Rubén Sánchez David

Luis Eduardo Celis

Mauricio Rojas R

Sergio Pulgarín

Jairo Rivera Morales

Darío Morón Díaz

Esperanza Jaramillo

Oscar Jiménez L

Gabriel Echeverri G

Gustavo Páez E

Delimiro Moreno

Alberto Camilo Suarez

Antonio J. Becerra

Luis Carlos Bonilla

Álvaro Delgado

Luis Fernando Rosas

Adriana Medina

Nodier Solórzano C

Sonia Cárdenas S

Alfonso Cuellar Lozano

Luis Fernando Castillo

Alfonso Román C

Ángela María Parra L

Carlos Alberto Villegas

Giovanni Molano

Alonso Cruz Reyes

Vladimir Zabala

James Rubio Soto

Mario Santana B

Luis Alberto Ávila

Edgar Flores F

Lilia M. Solano Flores