Cristina Kirchner vuelve al ruedo político argentino

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Cronicón.net

La exmandataria creó un nuevo movimiento bajo la denominación Unidad Ciudadana, para hacerle frente en las elecciones legislativas  a la alianza conservadora-neoliberal, Cambiemos, que llevó al poder a Mauricio Macri.

Cristina Fernández de Kirchner está de vuelta en la arena política. Y como no podía ser menos, su regreso, oficializado para este 24 de junio con la creación de un nuevo movimiento electoral, ha generado la enésima tormenta política en Argentina.

Unidad Ciudadana, el frente impulsado por la exmandataria, participará en los próximos comicios legislativos (cuyo primer ‘round’ serán las primarias abiertas y obligatorias en agosto) pero de momento lo hará fuera del marco legal del Partido Justicialista (PJ), una fórmula que si se concreta supondrá una nueva escisión en el peronismo.

Desde hace unas semanas en los mentideros políticos de Buenos Aires sólo se habla del regreso de Cristina Kirchner al primer plano de la política. La exmandataria (2007-2015) ha mantenido el suspenso sobre su vuelta a tal punto que sólo su círculo más íntimo sabía a ciencia cierta cuáles eran sus planes.

A pocas horas de que venza el plazo para la inscripción de las alianzas electorales para los comicios legislativos del 22 de octubre, Kirchner ha dado una primera pista con el anuncio de la inscripción electoral de Unidad Ciudadana, un movimiento que aúna al Frente para la Victoria (FPV), el partido que gobernó Argentina durante 12 años, y a un grupo de partidos minoritarios.

De momento, ese frente (compuesto por alcaldes y dirigentes peronistas de la populosa provincia de Buenos Aires) estará al margen del PJ, paraguas de todo movimiento peronista. Un galimatías que sólo el peronismo (indefinible ideológicamente) es capaz de generar.

El meollo de la cuestión estriba en el rechazo de Kirchner a competir con un dirigente salido de su propio riñón político: Florencio Randazzo, el exministro del Interior y Transporte kirchnerista que ahora mira a su ex jefa de tú a tú con su propio frente (Cumplir), también peronista, como no podía ser menos. Pero Kirchner ya dejó claro en una reciente entrevista televisiva que no iba a competir con un exministro suyo (pese a que las encuestas la sitúan con un apoyo aproximado del 30% frente al 6% de Randazzo).

Si ambos se inscribieran en el PJ, deberían disputarse el liderazgo del movimiento en esas primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), un curioso artefacto político creado en 2009 por Kirchner (y Randazzo como ministro del Interior), que en la práctica funciona como un primer gran test electoral al ser el voto obligatorio y abierto.

Las alianzas electorales pueden presentar uno o varios candidatos a esas primarias. Kirchner presentó en su día las PASO como un factor de democratización de la vida interna de los partidos políticos. Pero ante la cooptación por parte del macrismo de varios dirigentes kirchneristas que traicionaron a la exmandataria, ella ha preferido eludirlas.

Plan  político del nuevo movimiento

A través de las redes sociales la expresidenta presentó el plan político de su nuevo movimiento. En él describe la administración macrista como «el engaño y la estafa electoral más grande de la que se tenga memoria» y advierte las consecuencias de aquellos elegidos que no cumplen sus promesas electorales: «No sólo engaña a quienes lo votaron sino que rompe el contrato electoral entre gobernante y votante, punto de apoyo de todo el sistema democrático».

«Construir una nueva relación de fuerzas políticas y sociales que exprese la UNIDAD CIUDADANA para frenar el ajuste permanente, la desindustrialización endémica, el endeudamiento serial y la especulación financiera que la Alianza Cambiemos tiene como únicas metas de gobierno», apunta este texto como uno de los desafíos del Congreso.

Recuperar lo perdido: empleo, trabajo y condiciones de salario, frenar el aumento de precios de los consumos populares, proteger la industria nacional,  poner fin al saqueo tarifario y defender a las empresas públicas nacionales, defensa del sistema de seguridad social y devolución de derechos a jubilados y pensionados, parar la bola de nieve del endeudamiento externo y la “bicicleta financiera, son apenas algunos de las propuestas presentadas en este documento.