Durante refrendación de Acuerdo de La Habana en el Senado salieron a relucir divergencias al interior del Polo respecto a la paz

605

El debate de refrendación del Acuerdo Final de La Habana entre el Gobierno nacional y la insurgencia de las Farc, realizado el pasado 29 de noviembre, sirvió para que salieran a flote las divergencias conceptuales respeto al tema de la paz por parte de los congresistas Iván Cepeda Castro, Jorge Enrique Robledo, Senén Niño, Alexander López y Alberto Castilla.

Mientras el senador Cepeda en su intervención fue enfático en señalar que el acuerdo de paz con las Farc abre las puertas a Colombia para que transite por la senda de las transformaciones sociales en materia política, económica, agraria, y va a posibilitar además una amplia participación social, el congresista Jorge Enrique Robledo se limitó a señalar que su importancia solo radica en el desarme de las Farc.

Cepeda hizo énfasis también en la importancia que tiene este acuerdo para combatir la impunidad y el flagelo del paramilitarismo que sigue siendo una seria amenaza para el país, en contraste, el senador Robledo, no dijo una sola palabra sobre este delicado aspecto.

El senador Senén Niño al expresar su decidido respaldo a la refrendación del acuerdo de La Habana coincidió con Cepeda en que éste sienta las bases jurídicas, sociales y éticas para avanzar no solo en la reconciliación nacional sino en la modernización de Colombia.

Por su parte, el congresista Alberto Castilla, dijo que con la refrendación por parte del Congreso de la República de este pacto de paz se abre una seria expectativa en cuanto a lo que va a ser su implementación porque según cómo sea su desarrollo dependerá que se garantice la vida y el accionar de los dirigentes sociales y de sectores alternativos que en los últimos meses varios de ellos han venido siendo ultimados por las bandas criminales del paramilitarismo.

Entre tanto, el senador vallecaucano Alexander López al señalar que la implementación del acuerdo debe servir para avanzar sustancialmente en las reformas que requiere el país, condenó las desapariciones forzadas y las estigmatizaciones de centenares de dirigentes populares y de líderes alternativos por haberse jugado por la salida política del conflicto armado colombiano y defender la posibilidad del cambio de modelo económico en el país.

De esta manera, se puede colegir que para un sector parlamentario del Polo liderado por el senador Cepeda el proceso de paz constituye un paso trascendental para concretar las reformas estructurales que requiere la sociedad colombiana mediante la participación activa de la ciudadanía. En cambio, para otro, el que orienta Robledo, los acuerdos de La Habana simplemente son un buen instrumento para que las Farc dejen las armas.

Es decir, como señaló recientemente la ministra del Trabajo, Clara López Obregón en entrevista al diario El Tiempo, para algunos sectores del Polo Democrático la paz se limita a ser “un tema más”.