El expresidente de Colombia Alfonso López Pumarejo, en los 135 años de su natalicio

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Por: Jorge Ancizar Cabrera Reyes

López Pumarejo decía que administrar una nación: “es, ante todo, darle un criterio para gerenciar sus negocios, y ese criterio constituye, en la mayor parte de los casos, una política”.

 Un día como Hoy 31 de Enero de 1886 nació el Ex presidente Alfonso López Pumarejo, en el Municipio de Honda (Tolima) y murió en la Ciudad de Londres (Inglaterra),  el 20 de noviembre de 1959.

Comenzó su extraordinaria carrera política en su tierra Tolimense, en 1915, fue Diputado a la Asamblea Departamental del Tolima.

En 1925, fue elegido Representante a la Cámara por el Partido Liberal, hizo un llamado a su colectividad con el fin de que sé: “preparara para asumir en un futuro muy próximo la dirección de los destinos nacionales”.

Fue un político de estirpe liberal, además de su ejercicio como empresario, rigió los destinos nacionales como presidente de Colombia en dos periodos constitucionales, el primero entre 1934 a 1938  y el segundo entre 1942 a 1945.

En su primer mandato, y en su discurso de posesión, el 7 de agosto de 1934, dijo en algunos de sus apartes:  “El pueblo puede tener la seguridad de que cuando el Gobierno se equivoque, sabrá por qué se equivocó y quiénes son los responsables de la equivocación. Este experimento del Gobierno no va ser para nadie un misterio. De la misma manera que llegó al poder sobre un sentimiento de confianza sin que  persona alguna sintiera amenazada ni en sus convicciones políticas, ni en su conciencia religiosa, espero que el país tendrá la certidumbre de que no pienso comprometerlo en un ensayo irresponsable”.

Al iniciar su segundo mandato el 7 de agosto de 1942, en su discurso de posesión manifestó: “Al llegar por segunda vez a la Presidencia, quisiera lograr la colaboración de una opinión pública desprevenida, dispuesta a juzgar mis actos sin exagerado rigor y sin complaciente benevolencia. De la pasada administración que me correspondió dirigir, no quiero derivar solidaridad de mi partido para la que ahora se inicia, ni tolerancia con los perros de la segunda. Fue ese un gobierno para su época, para los problemas de su tiempo, y que procedió ante los hechos contemporáneos acertadamente unas veces, equivocadamente otras, pero procurando siempre entenderlos y apreciarlos como eran entonces”.

La República liberal, se llegó a ella y liderada entre otros por López Pumarejo, fruto de los hechos históricos que lo antecedía, luego de muchos años de la hegemonía conservadora,   esa generación obró y se inspiró en el motor de impulsar el desarrollo integral del país, su ideario  todavía tiene vigencia, como la democracia integral e  incluyente y sin privilegios, en facilitar a los pobres y humildes no solo la libertad política sino también la libertad económica.

El partido liberal, con  su ideología y su pensamiento debe estar al de los débiles y de los oprimidos, luchando con energía y resueltamente al servicio de la justicia social, del mejoramiento de las condiciones de vida de toda la sociedad y de su libertad, igualdad y solidaridad, en procurar defender los derechos fundamentales y los derechos humanos, principalmente al derecho humano a la vida.

Esa generación que estuvo al lado de Alfonso López Pumarejo, le dio un impulso al país en los campos del desarrollo Político y económico y permitió que se instalará instituciones a través de su reforma estructural como la conocida reforma constitucional de 1936 que amplió el concepto de propiedad, para que cumpliera una función social.

El expresidente de Colombia Alberto Lleras Camargo, resaltó la presencia de López Pumarejo en la política en un magistral escrito. Así: “El suyo fue el acceso de un hombre sin inhibiciones jurídicas o sociales, sin universidad ni disciplina, al penumbroso recinto donde la Colonia exhalaba sus letales aromas, y lo que siguió fue ese abrir de ventanas, el torrente de aire circulando caprichosamente, las pesadas colgaduras desprendiéndose del polvo centenario, las puertas derribadas y el pueblo asomándose hasta el sitio de las determinaciones. Fue también la justicia saliendo de los códigos y expedientes para medir, esta vez con ojos  bien abiertos, la tierra inculta, y el hondo abismo que se iba cavando entre los pocos con todo y los innumerables sin nada…”.

Alfonso López Pumarejo, fue un presidente visionario que entendió   que la educación pública es el mejor soporte para la ciencia y desarrollo del país, que hizo de la propiedad privada una función social al servicio de todos los colombianos, que afianzó como ninguno los derechos constitucionales y humanos de la nación, que vio que la paz nace en el campo y que en éstos momentos de pandemia mundial y de polarización de las ideologías políticas que atenta contra la vida y la estabilidad social de los colombianos.

Sus enseñanzas como Estadista se hacen cada vez más necesarias para desarmar los espíritus de quienes pretenden socavar esa herencia democrática.