El poder del azadón

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Por Máximo Noriega Rodríguez

El Caribe colombiano, ha sido históricamente epicentro de la muerte, el despojo y el desplazamiento forzado, a manos de un narco-paramilitarismo que quiere volver a gobernar y a teñir de rojo nuestras aguas y nuestra tierra. Por ello hoy, más que nunca, debemos organizarnos alrededor de la paz para defender y hacer fecundo nuestro campo, para que nunca más vuelva la horrible noche, y en cambio hagamos de ésta la oportunidad para que la yuca brote buena desde las entrañas de la tierra. Es la organización, la más importante herramienta que tienen nuestros campesinos y pequeños ganaderos para que la paz renazca, porque sin unión seremos blanco fácil para los señores de la muerte.

Sólo participando, sólo uniéndonos, sólo siendo una red de campesinos por la paz, el nuestro se convertirá en un campo próspero y pondremos a producir las tierras abonadas con nuestras lágrimas y con nuestro dolor. El poder del azadón es real, y será la criptonita que debilite a aquellos que se muestran como súper héroes pero que no son más que los villanos de siempre. Un fuerte grupo de azadones levantados, es el antídoto perfecto para la furia de los fusiles, porque nada acaba con el miedo tanto como la valentía de quienes con sus manos hacen parir la tierra.

Hace falta creer que aún es posible, que dejemos a un lado el miedo y la desconfianza y comencemos a darle forma a un movimiento campesino por la paz que recupere el campo. En el Caribe Colombiano, aún confiamos en nuestros vecinos, en nuestros amigos, en la palabra y esa confianza es la que debe servirnos para hacerle frente al terror.

No por nada, se dice que el azadón “se emplea para cavar en tierras duras o para cortar raíces”. Por eso este, será el instrumento útil y simbólico para reconstruir en las abandonadas, infértiles y despojadas tierras que un día fueron nuestras, y para cortar definitivamente las raíces de la guerra, el odio y la desesperanza.

Es por esto que, el poder del azadón se hará realidad con la puesta en marcha de sus dos herramientas: la organización social fuerte y consolidada que se traduce en la construcción de una red de organizaciones campesinas; y la participación política, a través de la cual, juntos podremos escoger nuestros mejores representantes en concejos, alcaldías, asambleas, gobernaciones, cámara y senado.

El poder del azadón es nuestra fuerza común, nuestra defensa de la paz y de la vida. Por eso hoy te invito a que decidas participar, opinar y organizarte por la defensa de tu familia y de tu tierra. El poder del azadón llegó para que juntos un día recojamos una cosecha de paz.

@Maximo_NoriegaR