Inicia la Segunda Guerra Fría

"La crisis de Ucrania, que desembocó en la invasión rusa tiene como trasfondo las viejas rivalidades y mentalidad de áreas de influencia exclusiva de la Guerra Fría".

472
Foto por: T13.com
Foto por: T13.com

Por Clara López – Kienyke.com

La crisis de Ucrania, que desembocó en la invasión rusa tiene como trasfondo las viejas rivalidades y mentalidad de áreas de influencia exclusiva de la Guerra Fría que se complejiza con el estatus de poder mundial que ha adquirido China. La caída del Muro de Berlín protocolizó el fin de la Primera Guerra Fría que había dividido al mundo en dos campos antagónicos: Estados Unidos y el occidente capitalista frente al campo socialista de la Unión Soviética y su vecina China. Esa división surgió cuando en 1947, el presidente de Estados Unidos llamó a las naciones del mundo a elegir entre dos “formas de vida alternativas”, en lo que se vino a conocer como la “Doctrina Truman” que hoy recupera vigencia.

El 27 de febrero se cumplen 50 años de la histórica visita del presidente Nixon a la China de Mao Zedong con la que cambió la correlación de fuerzas de la Guerra Fría y debilitó la influencia global de la Unión Soviética hasta llevar a su disolución. Estados Unidos y China suscribieron la Declaración de Shanghai en la que acordaron no renunciar a sus posiciones divergentes, al tiempo que se propusieron avanzar en la normalización de sus relaciones, reducir el peligro de un conflicto militar internacional y abstenerse de buscar la hegemonía en la región de Asia y el Pacífico.

Ese entendimiento se fue erosionando y hoy ha sido reemplazado por la fuerte confrontación comercial que sostiene EE.UU. con China que recientemente se ha expandido a otras áreas relacionadas con la seguridad.  El 4 de febrero, Putin viajó a China para reunirse con Xi Jingping, en el marco de las Olimpiadas de Invierno y en el mes del aniversario de la visita de Nixon. En la declaración conjunta que suscribieron, los dos jefes de Estado expresaron que su amistad “no tiene límites”, criticaron la continuada expansión de la OTAN hacia el este y la nueva alianza de defensa de Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia en la región del Pacífico suscrita en noviembre pasado. También se refirieron a Taiwán como “parte inalienable de China”.

El viernes, el New York Times, citando fuentes oficiales anónimas, informó que hace tres meses, Estados Unidos había intentado, a través de canales diplomáticos, convencer sin éxito a China para que disuadiera a Rusia de invadir a Ucrania. En la Conferencia de Seguridad de Munich del 16 de febrero, el canciller chino habló por primera vez de la seguridad europea, al preguntar en exposición transmitida por video: “Si la OTAN sigue expandiéndose hacia el este, ¿es propicia para mantener la paz y la estabilidad en Europa?”

Si bien China no ha apoyado abiertamente la invasión rusa de Ucrania, si ha pedido negociaciones y todo parece indicar que se sostiene firme en su nueva amistad con el Kremlin. En este contexto, la escalación de la confrontación de Rusia con EE. UU. y la Unión Europea sobre el derecho de ingreso de Ucrania a la OTAN convertida en guerra de anexión, adquiere relevancia estratégica para el reacomodamiento mundial de poderes en curso. Esto equivale al inicio de la Segunda Guerra Fría, con la volatilidad de la primera y sus grandes arsenales nucleares que siguen en pie, ahora con una China empoderada y aliada nuevamente con Rusia que busca recuperar su sitial como potencia mundial.