Nuevo acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc

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Agencias

El nuevo texto del acuerdo final de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la insurgencia de las Farc, luego de que la opción del No ganara en el plebiscito del 2 de octubre,  no contempla su inclusión al bloque de constitucionalidad y su desarrollo se acoge a los lineamientos enmarcados por la Carta Política de 1991 y el respeto al Estado de Derecho. Las Farc aceptan la restricción efectiva de movilidad que se dará en sitios especiales.

Este sábado 12 de noviembre las delegaciones de ambas partes le anunciaron a Colombia y al mundo que han logrado consenso sobre un nuevo texto, el cual, según sus propias palabras, incluye los «ajustes y precisiones necesarios para sentar de manera definitiva las bases de una paz estable y duradera».

En esencia, el objetivo fue lograr un acuerdo más robusto, de tal manera que suscite, ahora sí, un amplio apoyo ciudadano. Por eso, los cimientos de este nuevo pacto de paz están fundamentados en mantener a las víctimas como eje central del proceso y a respetar al máximo la institucionalidad existente, enmarcada dentro de la Constitución de 1991.

Gobierno y Farc aceptan la no inclusión de todo el texto dentro del bloque de constitucionalidad, para recurrir más bien al Congreso, que a través de un acto legislativo será el encargado de incluir en la Constitución un artículo transitorio para indicar que aquellos contenidos que correspondan a derechos fundamentales o normas del Derecho Internacional Humanitario serán obligatoriamente parámetros de interpretación y referente de desarrollo y validez de las normas y leyes de implementación de lo pactado. De todas maneras, se prevé que el acuerdo será depositado como «Acuerdo Especial».

El nuevo texto del acuerdo precisa, aclara, clarifica y profundiza varios aspectos sobre los que los del No habían expresado dudas e incluso rechazos. Así, por ejemplo, las Farc aceptan que la reparación material a las víctimas con sus propios bienes y activos se hará conforme a los criterios de la Corte Constitucional respecto a los recursos de la guerra.

Otros de los temas de preocupación de los sectores del No tienen que ver con la restricción efectiva de la libertad, la conexidad del narcotráfico con el delito político y la aplicación de la justicia transicional. Sobre el primer punto, se establecen ahora detalles claves, como fijar los espacios territoriales donde se ubicarán los sancionados durante la ejecución de la sanción correspondiente. La interpretación que se puede hacer a este punto es que si bien las Farc aceptan la restricción efectiva de movilidad, esta se dará en sitios especiales, como colonias agrícolas.

En cuanto a lo del narcotráfico, se acogerán los criterios de la jurisprudencia interna colombiana que, entre otras cosas, dice que podrá asumirse como conexo al delito político cuando su justificación esté ligada a la misma lucha subversiva.

Respecto de la Jurisdicción Especial para la Paz, el nuevo acuerdo habla del respeto al debido proceso y del principio de imparcialidad, de la debida publicidad y garantía del principio de contradicción en la valoración de la prueba, y de la doble instancia.

Se aclara, igualmente, que en el caso de los miembros de la Fuerza Pública, la aplicación de esa justicia transicional debe partir del reconocimiento de que el Estado tiene como fin esencial proteger y garantizar los derechos de todos los ciudadanos y la obligación de contribuir al fortalecimiento de todas las instituciones.

Otra aclaración es la de que las Farc se comprometen a contribuir de manera efectiva con la solución al problema de las drogas ilícitas, no sólo poniendo fin a su relación con dicho fenómeno, sino también entregando información exhaustiva y detallada con el fin de que el Estado pueda atribuir responsabilidades y encontrar maneras de garantizar los derechos de las víctimas a la reparación y no repetición.

Los ajustes tienen que ver con las reglas de juego y el equilibrio, pues para la oposición, en el acuerdo inicial el partido que surja de la desmovilización de las Farc llegaría favorecido en materia de financiación, acceso a medios e inscripción de candidatos. Ahora se pactó que ese nuevo movimiento político recibirá los mismos recursos que da el Estado a los partidos con personería jurídica (7,14 % del Fondo de Partidos) y un monto equivalente el 7 % dirigido a su centro de pensamiento y para la divulgación y difusión de su plataforma ideológica.

Por otra parte, el nuevo acuerdo, entre otros asuntos, precisa los tiempos para implementar la reforma rural integral (proyectada a 15 años), ratifica el derecho a la propiedad privada, aclara las fuentes del Fondo de Tierras -sobre todo en lo que tiene que ver con la expropiación-, reconoce que el desarrollo del campo depende de la alianza entre la economía campesina o la agricultura familiar con la visión empresarial, reitera que no se harán modificaciones a la legislación vigente sobre las zonas de reserva campesina ni tampoco se modifica los criterios y procedimientos para realizar el avalúo catastral.

Igualmente, advierte que siendo el Gobierno el responsable de la implementación, se respeta la preservación de la sostenibilidad de las finanzas públicas, incluyendo un cronograma de prioridades.

Texto del Comunicado Conjunto No. 4

La Habana, Cuba, 12 de noviembre de 2016

El Gobierno Nacional y las FARC-EP atendiendo el clamor de los colombianos y colombianas por concretar su anhelo de paz y reconciliación, hemos alcanzado un nuevo Acuerdo Final para la terminación del Conflicto armado, que integra cambios, precisiones y aportes de los más diversos sectores de la sociedad y que revisamos uno a uno.

La construcción de una paz estable y duradera, objetivo al que responde este nuevo Acuerdo, debe ser el compromiso común de todos los colombianos que contribuya a superar la polarización y que recoja todas las expresiones políticas y sociales.

Invitamos a toda Colombia y a la comunidad internacional, siempre solidaria en la búsqueda de la reconciliación, a acompañar y respaldar este nuevo Acuerdo, y su pronta implementación para dejar en el pasado la tragedia de la guerra. La Paz no da más espera.

Al finalizar el día, los colombianos podrán consultar en la página www.mesadeconversaciones.com.co un documento en el que se señalan las modificaciones y los nuevos elementos. La integración total de los textos del nuevo Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera quedará disponible en próximos días.