Perú: a disolver los 10 mitos de un modelo caduco y corrupto

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POR HUGO CABIESES /

En el Perú reciente y protestón, en donde se puede morir de cualquier cosa menos de aburrimiento –como sostenía un embajador norteamericano en el sangrante país de 1992–, las cartas están echadas en la escena oficial. Pese al sainete payasesco de los días posteriores a la disolución constitucional que ordenó el Presidente Martín Vizcarra el 30 de setiembre último, casi todas las fuerzas políticas y las estructuras de un Estrado que está en proceso destituyente desde fines del 2016 (https://brecha.com.uy/del-caos-destituyente-al-ciclo-constituyente/), se han pronunciado a favor de la decisión tomada, incluyendo a las Fuerzas Armadas y policiales, la Iglesia católica, las universidades públicas y privadas, los organismos internacionales (OEA, CIDH, etc.).

Pero para hacer viable el país en marcha hacia un nuevo pacto social o proceso constituyente, aún es necesario disolver al menos los siguientes 10 mitos que son, desde hace 3 décadas, sentido común en la población.

Estos 10 principios míticos son inamovibles entre los poderes fácticos  neoliberales del país, como Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas CONFIEP que expresó su “enérgico rechazo a la violación de la Constitución y al sistema democrático perpetrado por el presidente, que ha sumergido al país en una grave incertidumbre” (https://www.alainet.org/es/articulo/202469), los mineros de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo SNMP, la mayoría de los medios de comunicación (particularmente El Comercio y Expreso), la Derecha Bruta y Achorada DBA (fujiaprismo, iglesia conservadora, Opus Dei, con mis hijos no te metas, etc.) y también entre la derecha dizque democrática DDD (liberales en lo económico pera autoritarios en lo político).

Los 10 mitos

1) Se sostiene que el Perú es un país minero-petrolero-gasífero extractivista, pero la geografía y la demografía nos dicen que somos marítimos, forestales, agropecuarios, lacustres-fluviales, biodiverso con áreas naturales protegidas ANP, en ese orden y… también minero-petrolero-gasífero, pero para dejar de serlo por necesidad de agotamiento de reservas o desplome de precios lo más rápido que podamos.

2) Se sostiene que para superar la pobreza y la exclusión debe haber un crecimiento continuado del PBI, pero según todos los analistas serios, actualmente el agua, la tierra, los bosques y el clima ya no dan para este crecimiento continuado, en pleno antropoceno hacia la sexta extinción.

3) Se sostiene que es el síndrome CAFE (cemento, arena, fierro y equipos), lo que debe primar en las inversiones públicas y privadas, es decir puro hardware (obras) sin software (gestión y manejo adecuado sostenible), lo que en realidad sirve casi exclusivamente para fomentar la corrupción, el cabildeo mafioso y la consigna de “roba pero hace obras”.

4) Se sostiene que el neoliberalismo es una propuesta económico-financiera-comercial, pero en la realidad se trata principalmente de un programa ideológico-cultural-geopolítico que ha ganado el corazón y la mente de las personas… por ahora.

5) Se sostiene que gracias a la exportación y la articulación a la globalización en marcha, superaremos la exclusión de los pobres y lograremos la competitividad-productividad, pero los últimos 40 años se ha demostrado que esta quimera sacrifica los mercados locales, las regiones, la soberanía alimentaria, destruye los recursos naturales –agua, glaciares y bosques– y aumenta las desigualdades.

6) Se sostiene que el agua, los bosques, la biodiversidad y la Amazonía son bienes transables e infinitos, pero este mito es falso e irresponsable en un mundo con cambios climáticos antrópicos y con enormes desastres de este mismo origen, como los incendios forestales, los impactos del Niño y la Niña, los friajes, las sequías, etc. Los desastres no son “naturales” como dicen Trump y Bolsonaro, sino producto de un modelo productivo y de consumo que resulta insostenible.

7) Se sostiene que los pueblos indígenas originarios, los mestizos y los indignados de diferentes clases no pueden ni deben gobernar, pero estos sectores demuestran todos los días, desde abajo y adentro, que se auto gobiernan mejor de los occidentales y… en relación armónica con la naturaleza (ver: https://www.alainet.org/es/articulo/191007).

8) Se sostiene que el territorio y sus recursos deben venderse y no se deben ni se pueden ordenar porque ello inhibe las inversiones, la competitividad y la productividad, pero es todo lo contrario y el ordenamiento del territorios es lo que hemos hecho desde hace milenios (andenerías, montículos de terra preta, Caral, Saywite, etc,)

9) Se sostiene que la diversificación productiva es una propuesta de los comunistas-ecologistas para eliminar la competitividad y productividad, pero nada es más falso en un país que busca ser una potencia gastronómica (peruanicemos la globalización ha dicho el cocinero Gastón Acurio: https://elcomercio.pe/economia/negocios/acurio-reto-gastronomia-peruana-proximos-15-anos-noticia-669801-noticia/), basado en la agricultura familiar y el manejo responsable y sostenible de las actividades productivas, incluyendo las extractivas, siempre y cuando respeten sus propios principios, como los del Consejo Internacional de Minería y Metalurgia que firmaron en el 2003 (ver: https://www.alainet.org/es/articulo/169159).

10) Se sostiene, aunque no se reconozca, que los “malos y corruptos” son más en nuestro país, frente a los cuales no podemos hacer nada o muy poco. Se trata de un mito que se ha convertido en sentido común, pero la demografía y las ganas de luchar y resistir no demuestran que sea así: LOS BUENOS SOMOS MÁS!!! Si bien es verdad que estamos en un país tipo FID, fraccionado en Formal, Informal y Delictivo (ver: https://www.alainet.org/es/active/74002), también es cierto que existen fuerzas nuevas y antiguas que quieran que el Perú no sea de los “podridos, congelados e incendiarios” en el decir del historiador Jorge Basadre hace más de 70 años (http://blog.pucp.edu.pe/blog/wp-content/uploads/sites/156/2014/07/jorge_basadre_-_la_promesa_de_la_vida_peruana.pdf).

Se trata de DISOLVER los mitos mencionados y de no darle la espalda a los problemas centrales del país como son la corrupción estructural y cotidiana, la democracia sustantiva y participativa, la persistencia del neoliberalismo extractivista, la porfiada búsqueda de mayoría electoral –casi siempre precaria e inestable–, pero sin hegemonía político-ideológica a lo Antonio Gramsci – y continuar con el modelo anterior pero con mejor reparto de la renta extractivista, para la reelección permanente de sus caudillos, como ha sucedido con los llamados gobiernos progresistas de Nuestra América, a los derechos de los pueblos indígenas, de los trabajadores, de los hombres, mujeres y jóvenes que luchan por sus territorios y en defensa de sus recursos naturales, principalmente en la Amazonía y la Orinoquía, etc. (ver: https://www.alainet.org/es/articulo/188382)

Los mitos mencionados y probablemente otros más, se dan en un momento crucial para el Perú que, en los últimos 50 años ha transitado por tres re-estructuraciones: 1968-1975 con Velasco Alvarado que dio al traste con la oligarquía terrateniente minero-exportadora; 1992-2000 con Alberto Fujimori que nos impuso el neoliberalismo salvaje y corrupto; y, 2016-2019 PPK y ahora Martín Vizcarra, pero con el pueblo en las calles, carreteras y valles, que no se ha dejado engatusar con la quimera de la competitividad y productividad de un “modelo” mafioso extractivista salvaje y cutrero que se hizo principio constitucional en la Constitución fujimorista de 1993.

Veremos en las próximas semanas si el gobierno del presidente Vizcarra está a la altura de las circunstancias y si los sectores progresistas, democráticos, de izquierdas con movimientos sociales en procesos unitarios, pueden construir constitucionalmente, desde abajo y adentro, un orden diferente. Tal como ha escrito recientemente el dirigente político y periodista Gustavo Espinoza: “Tres retos están planteados en la perspectiva más o menos inmediata: la vigencia de la írrita Constitución de la Dictadura, que nos fuera impuesta por el fraude y las armas; la adhesión incondicional al “modelo” neoliberal que hace crisis por todos los costados; y el cumplimiento de una política exterior dictada desde Washington y que presupone la renuncia a nuestra independencia y soberanía… telón aún no ha caído. La función no ha terminado. La lucha de nuestro pueblo seguirá un derrotero abierto con coraje y sacrificio.” (https://www.alainet.org/es/articulo/202428).

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