Presidente Santos debe nombrar un Ministro de Educación idóneo: senador Senén Niño

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El congresista del Polo Democrático Alternativo, Senén Niño Avendaño, leyó la siguiente constancia en la plenaria del Senado:

Hace 62 días la ministra de educación Gina Parody dejó la dirección de esa cartera sin que a la fecha el presidente Juan Manuel Santos haya nombrado su reemplazo. Por su paso como Ministra realizó acciones poco gratas a la educación como la expedición de la Ley 1740 de 2014 con la cual arrasó la autonomía universitaria, dejó campeante la corrupción en el manejo del PAE, contribuyó al engaño nacional mostrando el programa “Ser Pilo Paga” como beca y no como crédito educativo; contribuyó a que Colombia la más educada, lejos de ser una realidad sea una promesa demagógica sin sustento financiero.

Para cumplir la promesa de que Colombia sea la más educada el Estado debe garantizar educación preescolar a 1.500.000 de niños entre 3 y 4 años cuyo costo es 19.8 billones de pesos; garantizar la educación media a 370 mil estudiantes excluidos del sistema educativo con un costo de 3.6 billones de pesos; asegurar la jornada única en primaria, secundaria y media por un valor de 16.3 billones de pesos; un programa de alimentación escolar digno hoy desfinanciado en 2.3 billones. Entonces hablar de “Colombia la más educada”, en serio, significa que el Gobierno adicione más de 53 billones de pesos.

Pregunto: ¿En cuánto tiempo el Gobierno asignará esa cuantía, calculada según la metodología y parámetros utilizados por el Ministerio de Educación Nacional, pero además, interrogo cuándo y cómo será posible el cumplimiento de la promesa presidencial de destinar el 7% del PIB para educación, tal y conforme lo recomendó la comisión de sabios en el informe al filo de la oportunidad sucedido en 1994?

En la actualidad con mucha fuerza se manifiesta el descuido y olvido gubernamental con la educación, basta observar como las lluvias y sismos recientes destrozaron techos y paredes de la Universidad Nacional, están en riesgo 38 colecciones biológicas, el 74% de los edificios de la Universidad no cumplen con las normas de sismorresistencia, 3 edificios amenazan ruina como el Alfonso López, el ala norte de la Facultad de Enfermería y la Farmacia; se cayó el techo del edificio de ingeniería, en la casa de los ingenieros civiles y de la Facultad de Cine y Televisión, y tuvieron que derrumbar los baños de las mujeres de esta última edificación. Todo ello pone en evidencia el mal momento que vive el sector de la educación en el país.

La jornada única ha sido una farsa utilizada para justificar una reforma laboral agresiva contra los nuevos docentes, reforma curricular que atenta contra la autonomía de las Instituciones Educativas, pero también para golpear la calidad de la educación incrementando el número de alumnos por clase utilizada para sustentar la tercerización de los programas educativos.

Por esta época se cumplen 15 años de recorte financiero a la educación, la salud, al saneamiento básico y al agua potable ejecutado por la expedición de los actos legislativos 01 y 04; el cálculo cuidadosamente establecido arroja la escalofriante cifra de 154.4 billones de pesos arrebatados al sector social, de los cuales 81.3 billones corresponden al asalto que se le hizo al situado fiscal, y 73 billones al realizado contra la participación de los ingresos corrientes de la nación a los municipios. En el periodo de 2002 al 2015 la educación dejó de recibir 80.8 billones de pesos, es decir el 10.10% del PIB de 2015.

Seguramente el nombramiento de un nuevo Ministro de Educación recaerá en algún personaje que cumpla con el requisito fundamental de ser neoliberal y no en un funcionario que tenga perfil democrático y conocimiento en pedagogía, cultura y educación.