Sectores progresistas no pueden cantar victoria electoral sino que su reto es ¡organizarla!

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El reconocido activista social Luis Ignacio Sandoval Moreno en su reciente columna periodística de El Espectador hace una ponderada reflexión en torno de la coyuntura electoral y de la oportunidad que en las elecciones presidenciales de mayo tienen los sectores progresistas. Si bien es evidente que las candidaturas de Gustavo Petro, Sergio Fajardo y Humberto de la Calle registran muy bien en las encuestas, la falta de una estrategia de convergencia de estos sectores puede que dé al traste con la esperanza de millones de colombianos que claman por una renovación y un cambio en el manejo de los destinos del Estado colombiano.

Bajo el título “No cantar victoria: ¡organizarla!”, Sandoval precisa que si bien los sondeos de opinión les son favorables a estos sectores, esa circunstancia debe servir “para constatar condiciones favorables pero inciertas y, a partir de ellas, establecer una estrategia con los pies en la tierra”.

Tomando una cita de Noam Chomsky, afirma que «tenemos dos opciones. Podemos ser pesimistas, abandonar y contribuir a que ocurra lo peor sin vuelta atrás. O ser optimistas, atrapar las oportunidades que sin duda existen y contribuir, tal vez, a que el mundo sea un lugar mejor. No es una elección demasiado difícil».

Advierte que hasta ahora esas encuestas apenas reflejan el ambiente “de comienzo de campaña que en el curso de los cuatro meses siguientes van a sufrir variaciones en razón de tres factores: maquinaria, dinero y opinión. Lejos estamos de campañas limpias, sin manipulación, compra de votos, o violencia. Las opciones tradicionales y emergentes que representan el statu quo recurrirán a la política espectáculo, el “apoyo” de los grandes contratistas y las técnicas de posverdad para generar descalificación, prevención y miedo”.

No obstante, agrega Sandoval, “la gente del común se está inclinando por posturas renovadoras. Se quiere cambio y transformación efectivos, se quiere ir más allá de cumplir los acuerdos de paz, se quiere priorizar la respuesta a problemas en materia de salud, educación, empleo, energía, ambiente y seguridad cotidiana”.

De los candidatos del ala progresista destaca que “Fajardo está respondiendo al clamor por transparencia y Petro está respondiendo al clamor por una economía humana y amigable con la naturaleza. Los dos generan confianza porque sus trayectorias muestran que tienen voluntad y capacidad para cumplir lo que prometen. De la Calle se fortalece en la fórmula con Clara López para hacer entender que el cumplimiento de los acuerdos no constituye una debacle sino una oportunidad”.

“En estas condiciones –agrega el columnista- el optimismo tiene que traducirse en un plan de acción que consolide lo que es positivo pero disperso e incierto. Fajardo, Petro y De La Calle–López pueden protagonizar un entendimiento consistente en un pacto de gobierno que le devuelva la esperanza a Colombia.  Esa opción ganaría la presidencia con respaldo nunca visto en la historia electoral del país”.

Por lo anterior, plantea el reto de que el plan a seguir por los candidatos progresistas y los sectores que los respaldan “no puede ser otro que abrir un diálogo sincero, realista, incluyente, sin vanidades, con sentido estratégico, que produzca acuerdos para sumar, multiplicar y triunfar. El entendimiento no será a la vieja usanza de trueques clientelistas, sino la construcción de corresponsabilidad alrededor de un conjunto de objetivos que seduzcan a la gente y hagan que el voto de opinión triunfe sobre las maquinarias”.

Finalmente, Sandoval Moreno puntualiza que “se tendrán que asumir los resultados de las elecciones parlamentarias de marzo 11 pero, cualesquiera que ellos sean, los tres en referencia podrían adquirir el compromiso de rodear a quien eventualmente, a pesar de ir separados, gane el paso a segunda vuelta. Si tampoco esto o curre lo que vendrá será un tsunami de adhesiones y votos hacia el candidato más querido por la gente”.

El texto completo de la columna de Sandoval en el siguiente enlace:

https://www.elespectador.com/opinion/no-cantar-victoria-organizarla-columna-740129