Senador Jorge Robledo deslinda su aspiración presidencial de la izquierda

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Dice que está invitando a una convergencia con Colombia y que no ve posibilidades de alianza con los sectores de izquierda. “Yo soy yo”, afirma en tono desafiante el aspirante presidencial del Moir, al estilo imperial de Luis XIV.

En una entrevista concedida a la agencia de noticias Colprensa, el senador del Polo Democrático Alternativo, Jorge Enrique Robledo, anuncia en forma categórica que no tiene ningún interés en generar aproximaciones políticas para auscultar la concreción de una alianza electoral con las Farc, ni con el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, ni tampoco con la excongresista Piedad Córdoba. Por supuesto que también descarta tratativas con el sector polista que lidera la ministra del Trabajo, Clara López Obregón, y traza distancia con su colega el senador Iván Cepeda, quien consideró el anuncio de su precandidatura presidencial como apresurada.

Tampoco Robledo ve posibilidades de acercamientos con otros sectores de izquierda y menos con el Partido Comunista, colectividad que históricamente ha sido adversaria del Moir, grupo que lidera.

Para expresar su rechazo a estos sectores político progresistas, el ahora precandidato presidencial del Moir dice que estas vertientes de izquierda no son del Polo Democrático que “es un proyecto político distinto a los demás. Si ellos (Piedad Córdoba y Gustavo Petro) no son del Polo, no veo por qué me tienen que preguntar por ellos”.

Dijo también que no ve posible una candidatura única de izquierda. “No lo veo posible en este momento, se lo digo con franqueza. Mi propuesta es unirme con Colombia, lo principal de este proyecto no es unir a un pedacito de la política nacional, es unir a todos los colombianos”. Y agregó: “Es que nos quieren imponer a la brava que nos tenemos que unir de determinada manera. Pero he sido claro y se lo repito: no veo en mi proyecto ni a Gustavo Petro ni a las Farc”.

¿Eso qué significa?, le contrapreguntó el reportero y Robledo respondió: “Significa exactamente eso: que las Farc son las Farc, y el Polo es el Polo… Lo mejor para Colombia y para el Polo es no ver a las Farc en este proyecto”.

– Pero cuando las Farc se desmovilicen…

“Nada, ojalá les vaya bien en su reinserción a la vida civil, ojalá les vaya bien con su partido político, pero le quiero enfatizar que este proyecto no es una montonera y yo, Jorge Enrique Robledo, soy yo, y nadie nos puede presionar a que tomemos decisiones en ningún sentido”, enfatizó el líder del Moir.

Reiteró que la convergencia que está proponiendo “es con los colombianos, con la nación entera, no es una convergencia cerrada en la izquierda, y harán parte de ella quienes estén de acuerdo con este programa”.

En esta entrevista, Robledo señala que el proceso de paz y la implementación de los acuerdos constituyen una cortina de humo por parte del gobierno de Santos.

¿Se derrite el Polo?

El lanzamiento de la precandidatura de Robledo ha generado mayor pugnacidad al interior del Polo Democrático. Al divorcio entre el Moir y la tendencia que lidera la ministra Clara López, se suma el inconformismo por la manera de tramitar los asuntos internos que ha expresado el senador Iván Cepeda.

Además, desde la renuncia en mayo de este año de López Obregón a la Presidencia de la colectividad, el Comité Ejecutivo Nacional no ha logrado ponerse de acuerdo para elegir a su sucesor. El Moir, la tendencia del senador Robledo viene buscando por todos los medios apoderarse del aparato partidista pero no lo ha conseguido, no obstante haber logrado el apoyo del excongresista Jaime Dussán Calderón.

Los moiristas vienen tratando de imponerse con maneras autoritarias e infamantes en las reuniones del Comité Ejecutivo. Contrasta su actitud con el comportamiento que tuvo Clara López, durante su presidencia. Solo hay que recordar que ella llevó su nombramiento como Ministra del Trabajo a esa instancia directiva, la cual autorizó por mayoría de votos que tramitará su renuncia como Presidenta del partido ante el Consejo Nacional Electoral.

Los integrantes del Moir se negaron a entrar a esa reunión a pesar de haber concertado el texto de la declaración respectiva durante varias horas.