Súper Trump

1296

Por María Caridad Vázquez / El Tiempo, Cuenca, Ecuador

Hollywood no es solo cine. Tiene una carga ideológica pensada para construir una hegemonía de la cultura y del poder político. Desde que Eric Jonhston del partido republicano, fue nombrado presidente de la “Cámara de Comercio de Estados Unidos” en 1947, y luego presidente de la “Asociación de Productores y Distribuidores Cinematográficos”, el cine pasó de ser reivindicación a ser servidumbre.

Las pantallas de Estados Unidos y del mundo empezaron a entrar en los hogares con imágenes de patriotismo, capitalismo, machismo y un fuerte sentimiento anti-comunista. Todo estaba diseñado desde la cúpula política, para que un constructo cultural imponga sus ideas sobre el bien y el mal. De esta manera, la cultura norteamericana permearía hasta el día de hoy.

El fenotipo de héroe y justiciero mundial, empezaría a crearse: alto (hombre), blanco, rubio de preferencia, fuerte, nacido en Estados Unidos e “inteligente”, sería el que salve al mundo.

Donald Trump es la caricatura de una especie mal lograda de héroe con sobrepeso y un cabello más amarillo que rubio de un “Súper Trump”. Si analizamos sus mensajes políticos sobre nación, patriotismo, valentía, seguridad y defensa, él mismo se ubica como el estratega y héroe de este mundo. Estamos frente a un libreto de Hollywood, muy parecido al de “Súper Man”, este detenía aviones con sus brazos en pleno vuelo, y el actual quiere detener a “los malos”, con un muro.

Esta trama de ficción y realidad que nos parece bastante ridícula, es tomada muy en serio en el Pentágono. Esta institución tiene un manual (Producer’s Guide to U. S. Army Cooperation with the Entertainment Industry) que establece las bases de la colaboración entre el ejército y la industria del cine. Allí se establecen políticas y parámetros sobre como un productor debe hacer su película, para que ésta sea financiada por el gobierno. Es una larga lista. El objetivo final es que las fuerzas armadas de Estados Unidos, posicionen su imagen de fuerza y defensa ante el mundo.

“La madre de todas las bombas”, aunque parece el nombre de una película, es en realidad el nombre de la última bomba lanzada por Estados Unidos a Afganistán, en donde murieron casi un centenar de personas. Muchos ataques de este tipo, no son anunciados; pero, este tuvo toda la parafernalia necesaria para convertirlo en una noticia mundial. Expertos como Richard Weitz, director del “Centro para análisis político y militar de Hudson Institute”, manifiesta que el objetivo no fue Isis en Afganistán, sino demostrar el poderío de Estados Unidos, en particular frente a Corea del Norte. Pyongyang y Washington viven una escalada de intimidación verbal, y Trump no puede ceder el imaginario de Estados Unidos como la mayor potencia mundial.

@mcaridadvazquez