“Trabajo decente debe significar un nuevo pacto social”: ministra Clara López

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La Jornada

En su compromiso como ministra del Trabajo, Clara López Obregón, ha priorizado la construcción de paz y reconciliación en el convencimiento  de que la misión del sector Trabajo se enmarca dentro  de los propósitos de generar mayores niveles de equidad.

En opinión de la Ministra, en este coyuntura al país se le abre la valiosa oportunidad de generar un nuevo “pacto social” que tiene que traducirse en un acuerdo para construir equilibrio social, democracia económica y política.

–       ¿Cuándo usted habla a la necesidad de generar un nuevo ‘pacto social’, a que se refiere?

–       El reto de este Ministerio es contribuir a estimular desde lo institucional la creación de trabajo decente en Colombia, lo que implica un nuevo ‘pacto social’ que posibilite superar las barreras de desigualdad económica, inequidad social y discriminación, que han estado en la raíz del prolongado conflicto armado. Ahí hay espacio para la participación de toda la sociedad, el sector privado, las fuerzas políticas y las organizaciones sociales. El fin del conflicto debe generar unas nuevas relaciones sociales entre trabajadores, empresarios y el Gobierno.

–       ¿En qué quedó el tema de la reforma pensional? ¿Usted que de tiempo atrás ha sido una opositora del tema, cómo lo va a manejar?

–       El sistema pensional colombiano está lleno de injusticias, cargado de desigualdad y se tiene que corregir. Soy partidaria de estructurar un sistema pensional de cobertura universal con equidad; desde luego, se debe hacer por etapas, pero el tema no está en el cronograma de presentación de proyectos concretos al Congreso de la República. La reforma pensional para lo que queda de este año no está agendada.

–       ¿Cuál es su posición frente a la reforma tributaria que se avecina? ¿De qué forma cree que esa reforma podría afectar el empleo?

–       En Colombia hay la necesidad de implementar un sistema tributario que sea más equitativo. La única manera de reducir la brecha social que afecta al país es mediante la utilización de verdaderos impuestos progresivos. Solo con progresividad real se logrará propender por niveles de equidad social. Hay que esperar a conocer los alcances del proyecto de reforma tributaria que el Ministerio de Hacienda presentará al Congreso para evaluar su impacto y sus alcances, pero es evidente que en esta etapa económica del país se requiere de un esfuerzo tributario para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y la continuidad de los programas sociales. Se trata de que quienes más tienen contribuyan a financiar los desafíos que demanda la Colombia del posacuerdo.

–       ¿En cuánto calcula que podría terminar la tasa de desempleo este año, de acuerdo con la coyuntura económica del momento?

–       Somos cautos en cuanto a proyectar la cifra de desempleo y preferimos acogernos a las proyecciones del Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional, que ubican el crecimiento económico en guarismos inferiores al año pasado, pero con crecimiento positivo del 3%, que nos permite mantener unos niveles de empleo adecuados. Esperamos sí que el índice de desempleo siga siendo de un dígito al culminar este año.

–       ¿Por qué es tan difícil bajar la informalidad laboral en Colombia?

Pese a la desaceleración económica, se ha logrado reducir en los últimos tres años dos puntos la informalidad en Colombia y estamos en el 47% de la ocupación, lo cual es un guarismo bastante alto. Tenemos que generar las bases para pactos de formalización en distintas áreas de ocupación y hay varios en curso en diversos sectores laborales. Me he reunido con la Cámara Colombiana de Confecciones, que es un sector que tiene un millón y medio de empleos, pero solo 100.000 son formales. Hay un espacio grande para la formalización, en especial para las mujeres.

–       El Ministerio de Trabajo abrió investigación administrativa contra Ecopetrol. ¿Cómo ha sido la experiencia de investigar a la empresa estatal más grande del país?

–       El Ministerio de Trabajo indagará si Ecopetrol otorga incentivos monetarios y mejoras laborales, a quienes no hacen parte de las organizaciones de trabajadores. Hemos elevado pliego de cargos en contra de la empresa petrolera por posibles prácticas que desestimulan la vinculación sindical de sus trabajadores. Recibimos una queja y vamos a investigar presuntos beneficios superiores en el pacto colectivo de trabajo, frente a los que ofrece la convención laboral, cuando la ley ordena que debe ser lo contrario. Si bien nos concentramos en garantizar los derechos individuales de los trabajadores, es importante también preservar el derecho colectivo de asociación sindical.

–       ¿Cómo se va atender la necesidad de trabajo de tantos desmovilizados de las Farc que van a quedar cesantes?

–       Desde el Ministerio del Trabajo estamos contribuyendo a generar la arquitectura institucional que permita atender los diferentes retos que plantea la desmovilización de los insurgentes de las Farc y la garantía de sus derechos fundamentales. Es evidente que la paz será generadora de crecimiento económico y esto a su vez de trabajo para el país. Para identificar las necesidades de trabajo de los guerrilleros que se desmovilizan vamos a contar con la asesoría de la Universidad Nacional que realizará una encuesta para identificar los perfiles, la aspiración y vocación de cada persona que se reincorpore.

–       ¿Cuál cree que va a ser el real aporte de la paz en la generación del empleo?

–       Los cálculos de Planeación Nacional es que va aumentar el producto general de la economía en uno o dos puntos, y eso significaría en los primeros dos años del proceso de paz, un incremento en la generación de empleo en unas 200 mil plazas. El posconflicto es además una oportunidad para que las poblaciones del sector rural tengan acceso a un trabajo formal, que se minimice la exclusión y marginalidad, que son los factores fundamentales de la generación de violencia y, sobre todo, que tengan acceso a un sistema de seguridad social.

–       Muchos de los tropiezos por los que Colombia no ha podido entrar a la OCDE es por problemas de índole laboral. ¿Cómo van los avances en la materia? ¿Cómo va en particular el tema de violencia y homicidios en contra de sindicalistas?

–       Venimos realizando un trabajo muy intenso en materia de avance en protección al movimiento sindical. Nuestra consigna en este orden es: “Una víctima es demasiado”. Desde el año 2001 hasta la fecha la reducción de la violencia antisindical es palpable. En la Policía Judicial y en la Fiscalía se han asignado investigadores encargados de atender especialmente estos casos. Según la información que nos ha suministrado la Fiscalía, en este momento hay 2.411 investigaciones por delitos contra sindicalistas. Además considero que la etapa del posconflicto es una valiosa oportunidad para el crecimiento del sindicalismo colombiano como herramienta que permita fortalecer el diálogo social, construir democracia y defender intereses comunes. Vamos a recuperar el buen nombre del sindicalismo para que no haya más estigmatizaciones o señalamientos por el simple hecho de que los trabajadores ejerzan su derecho a organizarse o a defender un pliego de peticiones laborales.

–       ¿Cuál es su lectura del resultado del plebiscito del pasado 2 de octubre?

–       Infortunadamente tenemos que enfrentar el signo político diferente al que esperábamos. Los resultados del plebiscito nos exigen aún mayores esfuerzos, inteligencia y firmeza. Por ello he hecho un llamado a estar en alerta, a debatir con serenidad sobre el qué hacer en estos momentos y a prepararnos organizativamente para los retos que vienen. La consigna del momento es reflexionar y perseverar. Como elemento positivo debo señalar el compromiso del Gobierno y de las Farc de mantener el diálogo. En las condiciones de una opinión polarizada y dividida por mitades, debemos trabajar por un pacto nacional que asegure el fin de la guerra.