Una mirada a la situación de la mujer en el Polo

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Por Raquel María Bonilla Iguarán*

Desde hace ya un tiempo en diferentes y aislados momentos hemos escuchado de manera desarticulada expresiones espontáneas de mujeres dirigentes del Polo Democrático que manifiestan en distintos espacios que nuestra crisis interna obedece a un problema de sexismo-machismo pero realmente no hay un estudio serio, sistemático y ordenado para que nos atrevamos a afirmar que existe una relación directa entre la posible causa del machismo y la crisis que nos tiene al borde de una escisión legal partidista,

Con esta nota no pretendo llegar a conclusiones definitivas pues sería irresponsable de mi parte pero sí hacer una aproximación que nos permita un viraje al tema del género al interior del Polo y surja así el ánimo de hacer análisis colectivos más serios.

Quien les escribe se ha sentido en muchos momentos difíciles de la vida política perseguida y discriminada por el hecho de ser mujer dentro del Partido, sin embargo, lejos estoy de pasar factura de cobro con esta mirada aunque podría, por cuanto los asuntos de genero merecen el abandono de toda subjetividad para abordarlos con la seriedad urgente que merece.

Pero por muy incipiente que sea nuestra mirada, estamos obligados a empezar al menos por un hecho concreto; para lo cual debemos remitirnos a la última decisión del Comité Ejecutivo Nacional en el que designó una Comisión Institucional para acompañar las conversaciones de paz del gobierno con el ELN, integrándola solo por hombres, así: Los senadores Alexander López y Alberto Castilla, el exministro Carlos Bula, los exrepresentantes a la Cámara Wilson Borja y Wilson Arias, el exsenador Jaime Dussán y el secretario general, Gustavo Triana.

A la expresa exclusión de la mujer en las decisiones recientes del Comité Ejecutivo Nacional le surgirán a posteriori hipotéticas respuestas, se me ocurre, por ejemplo, solo por especular, que fue un macho pero inocente descuido; o bien, que como literalmente estamos divididos en dos bloques se presume que la representación de la mujer, por nuestra parte, está por demás que cubierta con la designación del presidente Santos a la doctora Clara López Obregón para integrar la Comisión Negociadora del proceso de paz con el ELN con lo que la teoría de la exclusión queda sin piso pues no existe mayor o sublime participación de la mujer polista con dicha designación presidencial.

También, podría surgir una respuesta más dura, el otro bloque, el que decide en el Comité Ejecutivo Nacional no cuenta con mujeres representativas.

De cualquier manera, con esta nota queda abierta la discusión y mi mensaje este sí personal para mis compañeras del Partido: la especial y justa defensa de nuestra condición de mujer está por encima de las diferencias generales.

*Co-presidenta Coordinadora Departamental Magdalena Polo Democrático Alternativo.